Tal vez, queridos lectores y lectoras, se han dado cuenta que las anécdotas del Jefe de Chamba han disminuido y eso es porque ya no voy a trabajar ahí todos los días, únicamente voy una o dos veces a la semana, máximo tres pero ya voy muy poco. Sin embargo, hoy les tengo uno de esos deliciosos diálogos entre el Jefe de Chamba y vuestro humilde servidor que aconteció el día de hoy. Para contextuarlizarlos, debo decirles que me pidió que imprimiera unas ondas. En esa chamba existen dos impresoras: la chingona que lleva meses sin usarse poque el Señor (ustedes saben quién) no ha comprado cartuchos de tinta nuevos, y la impresora jodida, que tiene como 10 años de uso.
Entonces comienzo a imprimir el mentado documento y a la mitad de la segunda hoja, se detiene la impresión y uno de los putos foquitos comienza a parpadear, cancelo la impresión, reinicio la compu, vuelvo a imprimir, no manda la impresión, marca error, el puto foquito no deja de parpadear...a continuación el dialogo entre ya-saben-quien y vuestro humilde servidor:
Darth Chelerious: se jodió la impresora, a la mitad de la impresión se detuvo y ya no quiso hacer nada.
Jefe de Chamba: pero imprimió todo?
D.C.: no, a la mitad se detuvo y nada mas.
J.C.: ¿pero sacó toda la hoja?
D.C.: no, a la mitad dejó de imprimir.
J.C.: o sea que se quedó la hoja atorada.
D.C.: no, la impresión se detuvo a la mitad y saqué la hoja.
J.C.: ...
(este dialogo se repitió exactamente igual en tres ocasiones toda la mañana) (Regresé de comer y me dijo: )
J.C.: ¿y qué solución puedes darme para la impresora?
D.C.: yo creo que hay que desinstalar la impresora y volverla a instalar. deme el disco de instalación.
J.C.: pues pidemelo.
D.C.: se lo acabo de pedir.
J.C.: ¡No es cierto! ¿a qué hora?
D.C.: hace menos de 5 segundos.
J.C.: ¡claro que no, no me lo pediste!
D.C. (a punto de orinarme de la risa) Pero se la acabo de pedir!
J.C. ¡que no!
(En eso me doy la media vuelta y lo dejo hablando solo)
J.C.: Si me lo hubieras pedido, ya te lo habría dado.
D.C.: es lo que acabo de hacer...¡que discusión tan más absurda y de hueva, ya a la chingada!
(y ya me dio el mentado disco de instalación de la impresora, que sirvió para puro pito porque el mentado foquito siguió parpadeando.)
NOTA PARA MIS LECTORES: cuando escribo cosas del Jefe de Chamba, siento que ustedes creen que las invento, tal vez piensen que no puede haber semejante personaje así en la vida...pero créanme...el Jefe de Chamba es real y nada de lo que he dicho de él en este espacio es mentira. Vuestro humilde servidor no tiene la imaginación ni la creatividad para inventar un personaje así. Cabe aclarar que el Señor me reclamó haber descompuesto la puta impresora que tiene más de 10 años de uso, obviamente le dí el avión y me fui.