jueves, febrero 12, 2009

LOS CIRCULOS DE LA VIDA Y EL UNIVERSO

Hace unos meses agradecía tener unos compañeros de chamba buena onda y que hacían que el día laboral fuera menos pesado, iba con gusto a la chamba y nos la pasábamos bastante bien.

Hoy ya no soporto estar en la misma habitación que ellos y debo encerrarme en una burbuja reforzada con audífonos profesionales para que mis oídos esten totalmente cubiertos del mundo exterior.

RECOMENDACIÓN CINEMATOGRAFÍCA: Once Upon a Time in America de Sergio Leone, E.U.A., 1984.

12 comentarios:

Ale dijo...

pues que paso? que te hicieron?

Taker dijo...

Chale, no hay nada peor que no estar a gusto en algun lugar.

Si quieres podemos organizarnos y romperles la madre.

Saludos

LUZ ENCO dijo...

Yo me uno a la opinion de Taker.

Teli dijo...

yo digo que hay páginas muy interesantes en las que puedes entretenerte.

Violetta dijo...

por queeeee? D:

Garash dijo...

Suele pasar... espero que la chamba siga estando al tiro.

AndreaLP dijo...

Es un asco trabajar con gente que no toleras o no te tolera. Espero que te sea leve.

Escribe pronto!

Ricardo Árbol dijo...

Pon un abomba fétida y hulle!

Ricardo Árbol dijo...

Yo me uno a Ale, luz y a Violeta para actos prosáicos y terroristas.

Kix dijo...

Jajaja!! Aunque sean buena onda, como que uno siempre necesita su propio espacio, y si todo el día convives con ellos, te entiendo a la perfección!

Lord Maese Darth Chelerious dijo...

L.M. Ale: ps chingaderas. cuento largo. bah. ches weyes.

L.M. Taker: no vale la pena desperdiciar tiempo y energias en esos weyes.

Luzenco: idem.

L.M. Teli: como cuales?

Violetta: vemos el mundo de diferente forma.

L.M. Garash: ya pedí un cambio de puesto de hecho.

L.M. Andrealp: tienes toda la razón.

ricardo arbol: es buena idea.

Kix: antes eran buena onda. dejaron de serlo.

Grajeda dijo...

el secreto para que ese tipo de relaciones(laborales) funciones es que trabajen en otro piso o que se vean pocas horas al día.


es casi estadístico, las relaciones laborales con el tiempo dejan de ser agradables, por no decir soportables.