QUE RADIOHEAD NO HAYA PODIDO TOCAR "EXIT MUSIC (FOR A FILM)" FUE COMO UNA COJIDA INTERRUMPIDA
Dentro de muchos años, seguramente les voy a enseñar a mis hijos y nietos una hoja de papel impresa con un boleto del 15 de Marzo de 2009 para ver a Radiohead en Chilangolandia. Entonces les platicaré que ese día llegamos a la taquilla del Foro Sol y que no pudieron darnos los boletos porque la forma de compra había sido por medio de fast ticket, o sea, que tu tenías que imprimir tu boleto en casa y tan tan. Pero en ese momento no sabíamos y tuvimos que buscar en los alrededores del Foro Sol un puto café internet a las seis de la tarde de un domingo de puente cuando no hay nada abierto. Y tuvimos que meternos a una colonia medio culera para encontrar de pura suerte un changarro que vende Pronósticos Deportivos y Melate y que tenía una computadora con impresora.
Cuando cuente esa anécodota, reíremos mucho reviviendo el estrés y la tensión al saber que teníamos los boletos en una cuenta de email, estando tan cerca del Foro Sol pero sin poder entrar. Ese tipo de anécdotas son las que recordaré cada vez que en el futuro hable del concierto de Radiohead en México y reíremos. Porque para eso sucedió esa anécdota; cada vez que la mencione, todos reíremos.
También platicaré del momento en que a la mitad del concierto y en medio de miles de personas, tenía calor, sed, dolor de espalda, piernas y pies por llevar horas parado y que en un momento de verdadero milagro apareció entre la masa de gente, una vendedora de chelas, y que a pesar de ser cerveza sol, una de las peores marcas, ese primer trago de cerveza bien fría ha sido el milagro más cabrón que ha ocurrido en la historia de la humanidad. Y que ese trago me revivió, olvidando cansancios y dolores.
Me preguntarán porqué tengo un boleto del segundo concierto y les diré que ese lunes nos despertamos y hablamos a ticketmaster para ver si de pura casualidad había todavía boletos y entonces otro milagro ocurrió, según la señorita operadora, quedaban únicamente dos boletos, de los baratos, en las gradas y con asientos, lejos del escenario y sin sufrir dolores y cansancios.
Por último, volveré a sentir esa frustración cuando platique que Radiohead tocó una de mis canciones favoritas de toda la vida: "Exit Music (For a Film)", canción orgasmeante y que a la mitad se equivocaron y volvieron a empezarla. Y a los pocos minutos se detuvieron porque algo pasó y mejor tocaron la que seguía, una cojida interrumpida en otras palabras. Pero reí a pesar de la frustración porque Radiohead también la caga, como la gente común y corriente.
RECOMENDACIÓN CINEMATOGRAFÍCA: Tideland de Terry Gilliam, Canadá/U.K, 2006.
Cuando cuente esa anécodota, reíremos mucho reviviendo el estrés y la tensión al saber que teníamos los boletos en una cuenta de email, estando tan cerca del Foro Sol pero sin poder entrar. Ese tipo de anécdotas son las que recordaré cada vez que en el futuro hable del concierto de Radiohead en México y reíremos. Porque para eso sucedió esa anécdota; cada vez que la mencione, todos reíremos.
También platicaré del momento en que a la mitad del concierto y en medio de miles de personas, tenía calor, sed, dolor de espalda, piernas y pies por llevar horas parado y que en un momento de verdadero milagro apareció entre la masa de gente, una vendedora de chelas, y que a pesar de ser cerveza sol, una de las peores marcas, ese primer trago de cerveza bien fría ha sido el milagro más cabrón que ha ocurrido en la historia de la humanidad. Y que ese trago me revivió, olvidando cansancios y dolores.
Me preguntarán porqué tengo un boleto del segundo concierto y les diré que ese lunes nos despertamos y hablamos a ticketmaster para ver si de pura casualidad había todavía boletos y entonces otro milagro ocurrió, según la señorita operadora, quedaban únicamente dos boletos, de los baratos, en las gradas y con asientos, lejos del escenario y sin sufrir dolores y cansancios.
Por último, volveré a sentir esa frustración cuando platique que Radiohead tocó una de mis canciones favoritas de toda la vida: "Exit Music (For a Film)", canción orgasmeante y que a la mitad se equivocaron y volvieron a empezarla. Y a los pocos minutos se detuvieron porque algo pasó y mejor tocaron la que seguía, una cojida interrumpida en otras palabras. Pero reí a pesar de la frustración porque Radiohead también la caga, como la gente común y corriente.
RECOMENDACIÓN CINEMATOGRAFÍCA: Tideland de Terry Gilliam, Canadá/U.K, 2006.
