DE CÓMO RECUPERÉ LA FE EN LA HUMANIDAD Y LA PERDÍ UNAS HORAS DESPUÉS
Estaba a punto de bajarme del camión que me lleva a la chamba y en eso sentí que unos piquetitos en la espalda. Volteo y un wey que se había sentado en el asiento que yo había ocupado, me da un billete de 20 pesos que se me había salido del pantalón sin darme cuenta. Eran únicamente 20 pesos que no es mucho pero sirve de algo y esta persona con toda honestidad me los regresó. Esto logró ponerme de muy buen humor y pensé que eso ya casi no se ve en nuestros tiempos.
Todo valió madres unas horas después. Era viernes y día de cobrar en la chamba. Siempre nos avisan de contabilidad de que ya podemos recojer nuestros cheques pero ya eran las 4:40 pm y faltaban 20 minutos pa que cerrara el banco y aún no recibía el llamado. En eso le pregunto a un compañero: "¿No han entregado los cheques verdad?" y me contesta "Si ya, desde rato" "¿Y porqué no me habías dicho?" "Ah, porque hablaron cuando te fuiste a comer, además no es mi responsabilidad decirte".
Ptamadre. Me fui corriendo para poder llegar al banco a tiempo. Al regresar le dije a mi compañero que no mame, que me avisara de favor y sus argumentos fueron "no soy tu pinche secretaria", "se me olvidó", "no es mi responsabilidad" bla bla bla.
No guardo rencores ni mucho menos, en estos menesteres de la vida hay que aprender a rascarse con las propias uñas.
RECOMENDACIÓN CINEMATOGRAFÍCA: Genesis de Claude Nuridsany y Marie Pérennou, Francia, 2004.
Todo valió madres unas horas después. Era viernes y día de cobrar en la chamba. Siempre nos avisan de contabilidad de que ya podemos recojer nuestros cheques pero ya eran las 4:40 pm y faltaban 20 minutos pa que cerrara el banco y aún no recibía el llamado. En eso le pregunto a un compañero: "¿No han entregado los cheques verdad?" y me contesta "Si ya, desde rato" "¿Y porqué no me habías dicho?" "Ah, porque hablaron cuando te fuiste a comer, además no es mi responsabilidad decirte".
Ptamadre. Me fui corriendo para poder llegar al banco a tiempo. Al regresar le dije a mi compañero que no mame, que me avisara de favor y sus argumentos fueron "no soy tu pinche secretaria", "se me olvidó", "no es mi responsabilidad" bla bla bla.
No guardo rencores ni mucho menos, en estos menesteres de la vida hay que aprender a rascarse con las propias uñas.
RECOMENDACIÓN CINEMATOGRAFÍCA: Genesis de Claude Nuridsany y Marie Pérennou, Francia, 2004.
