ASÍ ES COMO ME VUELVO PARANOICO
Caminaba rumbo a mi casa atravesando de punta a punta un camellón cuando al llegar a la mitad, escucho un claxonazo insistente, volteo y observo que en el extremo del camellón hay un coche con dos individuos extraños dentro de él. Estos tipos me veían y estaban riendo o algo así y el cabronsete que venía de copiloto me hizo la seña del dedo de enmedio mientras se reía más y más. Trataba de distinguir la jeta del pendejete pero como tenía el vidrio arriba, los reflejos no me dejaron.
Llegué a mi casa y me acosté en posición fetal en un rincón temblando y chupándome el dedo.
La línea anterior no sucedió realmente pero habría sido jocoso.
Así que si el idiotita graciosito que me enseñó el dedo lee esto, no seas mariquetas y dime que fuiste tú. Ese tipo de acciones no las puede permitir un Lord Sith.
RECOMENDACIÓN CINEMATOGRAFÍCA: Life Aquatic de Wes Anderson, E.U.A., 2004.
Llegué a mi casa y me acosté en posición fetal en un rincón temblando y chupándome el dedo.
La línea anterior no sucedió realmente pero habría sido jocoso.
Así que si el idiotita graciosito que me enseñó el dedo lee esto, no seas mariquetas y dime que fuiste tú. Ese tipo de acciones no las puede permitir un Lord Sith.
RECOMENDACIÓN CINEMATOGRAFÍCA: Life Aquatic de Wes Anderson, E.U.A., 2004.
